Si buscan salir a cenar con un estilo diferente, definitivamente este es el lugar. El menu es demasiado variado y si es tu primera vez, no te preocupes, te pueden dar recomendaciones. Lo básico es definitivamente probar algunas entradas, para esto tienen bandejas para varias personas. Recomendaría que se probara como plato fuerte alguna carne con curry, el cordero en, el arroz con azafran que viene con otros condimentos y pedir el naan (pan) que esta delicioso. Ellos tiene un coctel de la casa que aunque sea especial, tiene lo suyo. Cuando reserven, pidan las mesas en el piso, hace que la experiencia sea muy diferente y agradable.
Mi primera vez quede encantada (fue en el 2010). La comida estaba deliciosa en un ambiente divino. Fui ahorita de nuevo, esta vez para almorzar un domingo y quede algo decepcionada. No sé si es porque era ese día o cambiaron de chef o de dueño, pero percibí el restaurante como un poco desorganizado, la comida no me impresiono de más (no estaba mala, pero tampoco me impresiono calidad-precio). El servicio estaba un poco desorganizado, no sabían que vino había o no había, no había carta de vinos. Quede con ganas de revivir aquella visita, pero hoy en día, no volvería por un rato. Por lo menos a ver si mejora un poco.
El ambiente y decoración sin duda es espectacular.
La idea no es mala...El estilo mongolian, tiene lo suyo. Pero a mi gusto, no me agrada la idea de pararme y dar vueltas a una barrar, a romperme la cabeza para ver que voy a echar en el bowl, esperar que eso al final tenga buena sabor para que luego me lo cocinen y la tenga que buscar . Personalmente no es mi idea de ir a comer a un restaurante. Además le falta variedad en la selección de alimentos y salsas. A mi no me convenció. El servicio está muy bien, son amables y pacientes para explicarte el proceso.
Sólo voy por el desayuno chino. Es una locura! Recomendaría que hay que llegar temprano (yo nunca lo hago) así que hay que hacer fila y esperar pero lo vale! El ambiente puede mejorar bastante pero la verdad es que esto es un sitio para ir a lo que vas, comer desayuno chino.
Este pequeño restaurante familiar aunque sencillo en decoración tiene mucho que ofrecer en comida italiana. Las pastas son riquísimas y los gnocchis también. Recomiendo: las pastas con crema, prosciutto e funghi o con langostinos al vodka! Gnocchis de espinaca e ricotta en salsa de hongos, delicioso! En entrada hay unas bruschettas con melanzane (berenjena) a la parmigiana que está muy rico o sino siempre se puede pedir unas almejas al ajillo; más clásico pero igual de bueno. La carta de vinos puede mejorar. Los precios hacen que este restaurante sea accesible.
Ha sabido mantener su calidad y servicio a lo largo de los años. Buena carta de vinos. Recientemente probé el trío de mariscos en sus tres salsas y estaba delicioso.
Hay que ir sólo para conocer la decoración. Buen servicio. Muy buena comida.
Todas las entradas que recomiendan son excelente. El lugar es precioso con una terraza muy acogedora. El servicio puede mejorar
Recomiendo el tuna tartare de entrada. Muy bien decorado.
Vale la pena conocerlo, el servicio puede mejorar pero la comida esta muy buena. Buena selección de vinos.
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