El concepto de la comida ahumada me llamó la atención por lo que decidí visitar el restaurante. Como en el restaurante que lo precede, la terraza que tienen es muy chévere cuando no hay tantos carros en la federico boyd, sino es un caos con demasiado ruido. De entrada probé las wings que estuvieron muy ricas y las chili cheese fries que también me gustaron. Mi plato fuerte fueron las ribs que estaban normales, las quemaron demasiado para mi gusto. En cambio, el pulled pork que pidió el otro comensal estaba fuera de serie. Fue mi plato favorito de la noche el cual estuvo delicioso. Los meseros un poco despistados pero la comida compensó. Los precios un poco elevados pero las porciones son grandes así que no hubo queja. Un lugar al que regresaría!
En esta ocasión pedí para llevar y el pedido estuvo listo relativamente rápido. El ambiente del restaurante no cambia con el pasar de los años y se mantiene con un aire tradicional. Pedí pizza y estuvo buena, nada fuera del otro mundo pero puedo decir que comí bien. Lo mejor del restaurante son sus precios, creo que es de los pocos que con el pasar de los años se ha mantenido con precios accesibles en sus platos. Se pidieron 3 platos distintos y la cuenta salió menos de $20.00, a $6.00 dólares por persona se come en pocos lugares hoy en día con esta calidad de comida.
Decidí llevar a un visitante del extranjero para que probara la comida panameña, la cual en este caso tiene una fusión con comida internacional. La bandeja típica de entrada es una buena opción para degustar distintos platillos como bollo con queso, carimañolas, chorizo, etc. Mi plato fuerte fue el pescado con patacones, el cual es una torre del filete de pescado y patacones que le dio un toque original. Muy buena la comida, los meseros un poco perdidos pero nada grave.
Un restaurante al cual recomiendo reservar ya que siempre que he ido, se encuentra completamente lleno. La entrada de siempre, el hash de camarones es muy rico y esta vez como entrada también una pizza margarita que estuvo buena. La milanesa con puré como plato fuerte estuvo muy rica para cerrar la velada. Seguro regreso.
Primera vez que visitaba la sucursal de Costa del Este. Bastante más pequeño que las otras locaciones pero no es un sitio que requiere una mayor decoración ni ambiente. La hamburguesa tercio de libra con queso y bacon (toque de chimichurri lo cual es algo personal) con papas fritas estuvo buena, es comida que saca de apuros. Otro acompañamiento son los platanitos que son ricos.
Este restaurante me encanta! Considero que es un tipo de comida que o te gusta o no, son platos distintos que consisten con muchas especies y hay que ir con la mentalidad de que es una comida distinta, abrir tanto la mente como el paladar para disfrutar de la experiencia. Siempre he recibido una excelente atención, desde la recepción hasta el final de la velada. Entre las entradas que pedimos estaban las sañosas de vegetales (muy ricas), las gyozas también bastante buenas y los spring rolls que estaban bien pero no mejor que las otras entradas. De plato fuerte los langostinos en salsa de curry con arroz jazmín fueron un éxito. La salsa estaba muy bien hecha y la mezcla de sabores con el arroz fue el plato ganador. Para tomar, el lyche martini es muy bueno. No comimos postre pero nos fuimos satisfechos. Definitivamente regreso!!!
Ya días no comía en el bodegón hasta que unos amigos me invitaron. Me gustó tanto que decidí volver en la misma semana. Los platos que puedo destacar son el pan gallego con aceite de oliva y balsámico al igual quelas croquetas de jamón estaban ricas. Como plato fuerte los langostinos en salsa de queso manchego muy ricos, son 4 langostinos solamente así que alguien con mucha hambre no lo llenará. El especial que tenían de pargo en salsa de queso manchego fue un espectáculo. Una gran porción, muy buen sabor y la salsa exquisita. De acompañamiento el puré es un éxito, muy rico todo. No probé los postres pero quedé completamente satisfecho y seguro regreso.
Me gustó que el dueño estuviese afuera del restaurante invitando a todos los que pasaban por en frente. Se ve que se involucra mucho en el día a día y eso es importante en el negocio de la comida. El lugar es bonito, tiene decoración nacional y pintoresca. De entrada las carimañolas no me gustaron, no les sentí buen sabor pero todo mejoró con la ropa vieja, patacones y arroz con guandú de plato fuerte. El servicio fue extremadamente rápido, no esperamos ni 15 minutos por el plato fuerte. Creo que es un buen sitio para llevar turistas, no me pareció wao pero un lugar diferente en el casco histórico.
El sitio me parece muy bonito, le veo potencial enorme en el ambiente con la terraza bien chévere. Como entrada las empanadas de entraña estuvieron normales y el risotto de calamar con arañitas nada del otro mundo. La comida estuvo bien pero no impactante, el postre de flan con dulce de leche estuvo rico pero en sí no es un sitio con el que quedé fascinado. Lo recomiendo para unos tragos en un sitio agradable y picar algo.
El sitio me encantá con la terraza muy chévere al igual que la barra con buena decoración. De fondo ponen dvd's de artistas en conciertos para ambientar un poco con buena música. El servicio fue muy bueno, los meseros pendientes aunque no estaba muy lleno. Como entrada piqué el pop corn de mariscos que estaba bien, algo que resuelve con buen sabor. El risotto de langosta estuvo bueno, tenía numerosas porciones de langosta lo cual lo hace más apetecible. No es el mejor que he comido pero estuvo rico. Los platos tienen buenas porciones y no me cabía postre pero si regresaría.
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