Este restaurante es cuestión de gustos. Fijo mi paladar no es el libanes, sin embargo las porciones, la calidad y la atención son excelente. Pedimos mesa libanesa, lo que me gustó fue el hummus, las hojas de uva y el falafel de las entradas, el arroz con almendras delicioso y la bandeja mixta de carne exquisita. Las cremas no estaban malas pero no eran mi gusto asi que las deje todas. De postre nos dieron de cortesia de la casa noche libanesa frita y te negro. Por lo demas le doy 20 de 10 a la atención y el ambiente muy relacionado con el tipo de comida que ofrecen.
Cantidad, calidad y precio acorde. Fuimos un grupo de amigas y probamos un poco de cada plato. Corvina entera frita (riquisima y muy buena porcion), Lasagna de pollo y de carne (excelente porción), Chuletas de cerdo a la brasa (dos buenas chuletas por plato), Knocci en salsa de hongos (papas rellenas de queso en la salsa de su elección), Fetuccini Marinara a la Divole (deliciosa pasta con calamares, camarones y almejas en salsa pomodoro y un toque de picante/divole). De tomar pedimos limonadas, fruit punch y frosty de mango, jummy jummy! el postre no nos cabía pero regresaremos a deleitarnos otra vez! Recomendación: ir en la tarde! la vista es espectacular con el atardecer.
La vista espectacular, sin embargo es mejor ir en verano porque en estos momentos es super humedo el ambiente. La comida no estaba mala, pero demasiado simple. Pedimos patacones rellenos de camarón: el camarón solo hervido, nada de salsa ni sal (tuvimos que mojar con ketchup los camarones), pero si traía bastantes adentro de un solo patacón grande; pulpo a la gallega: poquitisimo para el precio, no lo recomiendo; filete de res a la pimienta: espectacular y el precio acorde con la cantidad y calidad (nos parece que fue el unico plato que valio la pena); deditos de pescado: grandesitos pero es un plato que solo trae deditos mas nada y trae poquitos para el precio, el acompañamiento debes comprarlo aparte. De tomar pedimos sangría, la categorizo como buena. La comida se enfría demasiado rápido, el servicio es muy lento, basicamente un solo mesero para un monton de mesas dispersas por todo el restaurante. Lo recomiendo para tomarse algo con dos amigos, disfrutar una buena vista y listo. Francamente, esperaba más.
Ideal para tomar un cappuccino con una amiga y charlar mientras deleitas tu paladar con las empanadas, dips, ceviches o postres que ofrecen. La empanada de pollo al curry la recomiendo, me encantó y el ceviche de corvina preparado (no recuerdo el nombre) también. El emparedado de salmón super rico. El precio es un poquito costoso derrepente para una empanada, pero cuando la pruebas lo vale.
Solo he ido una vez y si regreso sería solo para picar algo y relajarme con el show que hacen con los mariachis. El personal está escaso en tacto al cliente, necesitan entrenamiento INTENSIVO, ya que en dos ocasiones con dos personas diferentes me he llevado un mal gusto. La primera vez fue via teléfono que llamamos para hacer una reservación y practicamente nos denigraron con una pregunta "solo vienen a comer nachos y agua? porque el consumo por persona debe ser arriba de los 15.00". La segunda vez fue la mesera groserísima, yo estaba poniendome de acuerdo con mis amigos de que ibamos a pedir y nos dijo "yo estoy aquí no pintada en la pared" QUE HORROR!.. la verdad no le dije nada por el hecho de que era mi cumpleaños y no quería amargar mi noche, pero francamente ni propina le dejamos por lo descortez y maleducada que fue.. Me encanta la comida Mexicana, principalmente los nachos, sin embargo, los que pedí ese día no me mataron, ojo no son malos, pero pueden ser mejor (nachos de la abuela). La cantidad es justa para lo que cuesta y son para compartir por que es demasiado para una persona. Pedí un guacamole extra ya que no lo incluyen los nachos, y mejoorr que no! por que el guacamole es malísimo. Lo que si hay que aceptar es que el ambiente se pone bueno despues de las 11 cuando llegan los mariachis y hacen que la clientela participe del show.
He visitado muchisimas veces Napolí. Definitivamente la calidad en el servicio y la comida no es la misma que hace 4 años atrás, sin embargo, aún tienen su toque que los categoriza como uno de los restaurantes de comida italiana más visitado. De hecho, la última vez que fui era hora de almuerzo y estaba llenísimo. Los spaguettis a la bolognesa y los spaguettis de almejas en salsa roja son ricos, el pan pita de entrada con almejas al ajillo también nos gusta mucho pedirlo, la pizza la probé una vez pero es un poco grasosa.. las chuletas en su punto! muy ricas.. siempre acompaño estas comidas con una limonada bien fría. En cuanto a calidad y precio, me parece que en años atras iban más acorde, ahora me imagino que por la magnitud de clientela se les complica un poco más la dedicación a cada plato. Podré visitarlo nuevamente, sin embargo creo que me inclinaré más en conocer otros restaurantes de comida italiana.
Que pecado son los postres de este lugar! Tentación única, creativa, original y diferente. Lo he visitado en diversas ocasiones, mas por los postres que por lo salado. He tenido la oportunidad de degustar el crepe de atún con salsa de la casa y el de pollo. Por la parte dulce he probado el Baby Doll, es una combinación de sirope, bananos, crema shantilly, espectacular y el precio va acorde con la calidad y la cantidad. El Waffle de chocolate chips riquisimo con su crema chantilly y todo.. Mi helado favorito es el de avellana, me recuerda a los ferrero rocher.. y el capuccino!! ni hablar!! rico tooodo!
Puedo catalogar este lugar como un restaurante de pastas elegante. Tiene dos secciones, al aire libre y cerrado. He ido en tres ocasiones, donde tuve la oportunidad de probar la lasagna de pollo, los spaguettis a la bolognesa, spaguettis con almejas al ajillo, y una picada mixta mar y tierra que está deliciosa! acompañado de una buena limonada. De postre, realmente no recuerdo el nombre, era una especie de bola de helado de vainilla con cerezas adentro cubierta por completa de una capa de chocolate endurecido ¡Delicioso!. En cuanto a calidad, cantidad y precio, pienso que es lo bastante justo.. Recomendación personal, es un restaurante mas que todo como para cenar en pareja por el ambiente y el tipo de servicio que ofrecen.
He visitado en varias ocasiones este lugar, incluso muchisimo antes de que lo remodelaran.. Los postres me encantan todos! La calidad y el precio van de acuerdo. Mis favoritos son el de cafe, el pecan pie, el cheese cake, el flan y los alfajores! Lastima que el pecan pie solo lo vendan por encargos y en tortas grandes, pero tuve la oportunidad de degustarlo ya que suelo ir a las tardes de te del sheraton y los postres que ofrecen tengo entendido que son de Las Hadas. La ultima vez que fui a las Hadas fue con mi sobrinito de 3 añitos, el pidio unas donuts y quedo encantado! Generalmente voy con mi mama, no hemos probado lo salado aun solo los deliciosos postres.. Creo que pronto los visitaremos nuevamente para probar los emparedados!
Primera vez que visito este lugar y ha sido una experiencia relajante y diferente. El ambiente super tranquilo y exclusivo. Es una reposteria pequeña pero acogedora y puedes elegir entre dos ambientes, al aire libre o cerrado. Pedimos las barras de limon, brownie, galleta de doble chocolate, un capuccino, pan parker roll y el pan foccacia. El focaccia es un pan super diferente como de 16 pulgadas, suavecito y con un sabor super rico. De seguro regresare...
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