Este es un rodizio brasileño que destaca por su amplia selección de cortes de carne y un salad bar variado y bien surtido. Elegí ir un domingo, día en que ofrecen brunch con postres incluidos, lo cual resulta un atractivo adicional. La experiencia estuvo acompañada de música en vivo, creando un ambiente agradable y festivo. Un punto a resaltar es la calidad del servicio: el personal demuestra calidez, eficiencia y una atención que supera las expectativas. Como recomendación, sugiero realizar una reserva con antelación, ya que en mi caso no lo hice y la espera fue de aproximadamente 20 minutos.

