La comida es deliciosa de otro mundo x eso siempre regreso, lo malo es que hay una venezolana administrativa súper pedante y grosera, que siempre te dice que no hay puestos que todo está reservado, y de pésima manera, la suerte es que los demás son distintos y te ayudan. Al final por más negativa que es la chama los demás colaboradores te ayudan y te consiguen puesto !!

