Que buen Steak House. Todo lo que ordenamos estaba riquísimo. Empezamos con los jalapeño poppers que están para que no se acaben. Ordenamos la bandeja Route 66 que también es una pasada. Para comer un poquito de todo. Muy rico el sabor de la carne con su toque particular. Y para los kids unos chicken & waffles que lo fueron mixeando también con la bandeja de carne. El personal muy amable todo el tiempo y atento con todos en la mesa.
