Iniciamos con la atención la cual de principio a fin fue excelente, de hecho más que excelente. La comida estuvo deliciosa, pedimos uno wo tipo de entrada, y de beber un mojito y yn Martini. El mojito diferente a la receta original pero estuvo bueno pero el Martini de lychee estuvo espectacular. Pedimos un ramen de costilla el cual estuvo delicioso (considera que es al estilo chino, con un toque japonés) y un pollo kung pao, fresco y delicioso. De postre solo tenían pannacotta de chocolate, muy linda en presentación gatuna pero con una textura muy dura para ser pannacotta, por lo que sí es una área de mejora. El lugar tiene una linda e impresionante decoración, y los baños son de buen gusto. Sin dudarlo, regresaré a este restaurante de comida china, a pesar de lo lejos que está del centro de la ciudad.


