Es una clara opción de comida panameña, con platos deliciosos y buena presentación, sin embargo, me ha pasado en dos ocasiones que el servicio deja mucho que desear, ya que se debe esperar demasiado (casi 1 hora) para recibir los pedidos. También se le solicitó al personal de atención al cliente que bajaran la temperatura del aire de la sala a 23°C y sentí que de manera grosera lo bajaron hasta 19°C cosa que es muy bajo, y más porque en la mesa estábamos con 2 bebés y una niña pequeña. A todo esto, sabiendo que hay una niña pequeña en la mesa, su plato completo llegó de último. Fue un servicio muy paupérrimo, poco preparado. Deben mejorar.
