Hoy no fue mi día de suerte al ir a conocer este local. Decidí ir a almorzar con mi esposa y luego de una delicada recepción y conducción a la mesa, nos ofrecieron el menú digital y pedimos de inmediato un carpaccio ahumado. Al poco tiempo regresó el mesonero informando que no tenían dicha entrada. Olvidamos el percance y pasamos a un vacío y un new York que estaban buenos con sus acompañantes. Íbamos a cerrar con un buen postre y nos ofrecen tisamisú o volcán de chocolate. Nos decidimos por el primero. Nuevamente regresa el señor para decirnos que tampoco tenían ese postre. Así que listo. Cerrada la visita con 2 fallas graves y una mala experiencia.
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