Vinimos a celebrar a una compañera del trabajo. El lugar estaba llenísimo y no se daban a basto. A pesar de que la comida estuvo buena, tuvimos que esperar una hora y media para que la sirvieran lo cual no estuvo tan chévere porque la celebración era durante almuerzo y obviamente hay que regresar a la oficina. El servicio no estuvo malo, pero si se les veía muy estresados por la cantidad de personas que llegaron a la misma hora. Sugiero llamar con antelación e incluso ordenar los platos si el plan es un almuerzo con más de 4 personas durante día de semana


