Segunda visita, esta vez en pareja (la primera vez fue en grupo en la terraza) y debo decir que queda el deseo de regresar y seguir probando las distintas opciones del menú. Repetimos en esta ocasión Mi Causa de entrada porque está espectacular y además compartimos un Maki Acevichado, un Kansai Yakimeshi y un Lomo Saltado; todos los platos deliciosos (lastimosamente no nos quedó espacio para el postre). El ambiente es muy agradable y moderno en la parte interna del restaurante; debo criticar que la terraza no resulta tan cómoda una vez hay comensales que comienzan a fumar y no les realizan llamado de atención para que suspendan.




