Fuimos por el cumpleaños de mi madre, y pedimos varias entradas libanesas, el kibbe perfecto, el hummus en su punto, y los falafel crocantes. De plato fuerte pedimos un shish kebhah con papas fritas y ensalada Fatoush, que estaban deliciosa. La atención insuperable, siempre estuvieron pendientes, y atendieron todas nuestras preguntas e hicieron recomendaciones. 10 de 10




