Una joya de la cocina italiana. La comida en Gemma es simplemente espectacular. Las arancinas son una delicia absoluta, crujientes por fuera y perfectamente cremosas por dentro. Y los postres… ¡una locura! En especial los de avellana y pistacho: imperdibles. 100% recomendado. Después de probarlos, seguro querrás volver una y otra vez.

