Con ganas de probar algo bien típico, nos decidimos por El Trapiche. Les ofrezco mis apreciaciones: Comida. Está vez pedí un fiesta panameña porque no me decidía que quería. En otras ocasiones me han parecido mejor. ¿Lo mejor del plato? El chicharrón y el almohabano. Lo demás, en general lo sentí un poco frío. Me encantó el agua de pipa. Creí que el envase era de algún material sintético y no, era la verdadera pipa que me abrieron para que me pudiera comer el coco. Tremendo detalle. Servicio. La joven fue sumamente agradable y servicial. Ambiente. Agradable pero básico. En general, está bien. Regresaré.


