IHOP es un clásico para desayunar. Fui con mi familia a cenar y todo estuvo excelente. Las órdenes son grandes y los desayunos dulces quizás empalaguen un poco, pero el gusto no se lo quita nada. Además, el servicio es triple A, lo máximo. A nosotros nos atendió Alec y fue lo máximo. Volveré!
