Todo el hype fue superado. Hacia muchos meses que quería ir pero no se me daba. Un viernes decidí y a pesar que tuve que esperar alrededor de 30 minutos o más, valió complemente la pena. La comida es deliciosa y la atención, aún considerando el mega rush de la noche, fue de destacar y ejemplar. Para mí fue clave pedir recomendaciones a quien nos atendió, las bolitas de carne lo fue y estaban espectaculares.




