Una joya escondida en la ciudad de Panamá. El lugar cuenta con una vista hermosa hacia la Cinta Costera, ideal para tener una reunión corporativa o celebrar una ocasión especial. Tomé una botella de vino 20 aldeas, que fue recomendación de la que me atendió, que estuvo bueno, y también una tabla de diferentes carnes surtidas llamada Mixta Ibérica. Tiene este feel exclusivo.
