A pesar de su ubicación con respecto al centro de la ciudad, sobre todo en el horario nocturno, siempre está lleno. Dispone de un salón cerrado con a/a, una terraza grande techada, "bohíos" individuales en el exterior y un salón VIP muy cómodo. La atención es bastante buen y rápida. El ambiente agradable y con buena música. El menú está bastante completo y las comidas que probamos, todas estaban muy buenas y vienen en buena proporción. El menú de bebidas está completo y tienen un happy hour durante la semana. Buen spot para ir después del trabajo, con amigos o en pareja.Bien recomendado!

