Me encantó Ricominciare. Tiene un menú relativamente extenso, incluyendo múltiples pizzas y pastas. Todo, sin excepción, estuvo exquisito. El servicio muy atento y servicial, con buenas y honestas recomendaciones, por ejemplo, 2 pastas alcanzan para tres personas; efectivamente, las porciones son generosas. La decoración hermosa, minimalista, en colores neutros. El techo es algo bajo, y parece de vigas de metal, por lo que la acústica no es la mejor, si el lugar está lleno. Hay valet parking, y muchos estacionamientos en el sótano del edificio. Sugiero reservar.
