visite con mi hija el restaurante y nos pedíamos unos chicharrones de camarón que estaban deliciosos y una pícaña a la parrilla, por la que me trajeron el plato equivocado y me sirvieron medallones a la pimienta, tuve que pedir cambio porque picaba para mi hija y luego trajeron “la picaña” una carne que estaba chiclosa y desabrida. la supervisora muy amable retiró el plato sin problema de la cuenta y ofreció un helado para mi hija como cortesía. no fue una buena experiencia lo de la carne porque teníamos hambre.


