Hicimos reserva para dia del Padre y cuando llegamos nos dicen que no estaban aceptando reservas (ya empezamos mal). De igual manera, había una mesa disponible y pudimos sentarnos. Estuvimos casi 15 mins sentados y no nos traían el menú, tuve que solicitarlo. Llegó el momento de ordenar, me traen una copa de vino embarrado de lapiz labial, pedí que me lo cambiaran obviamente. La comida muy buena, salvo una carne que se pidió bien cocido y trajeron término medio.. no sé si era por el día que no se daban a basto o el servicio siempre es así, pero no volveré a esa sucursal.

