definitivamente un tesoro escondido en la ciudad, me encanto el ambiente y la comida es bastante rica y variada, el servicio fue muy lento, quiero pensar que fue porque nos sentamos en la terraza, muchas veces sentí que se olvidaban de mi mesa, cancele el postre porque se tardaron mucho en traerlo y al recibir la cuenta olvidaron eliminarlo, mucha descoordinación en los pedidos

