Fuimos a desayunar, el concepto del lugar esta interesante, es como subir a una discoteca de las de antes y cuando se llega arriba es un lugar lleno de color y arte callejero en las paredes, las bancas y sillas están hechas de tuberías, pedimos hojaldre a la caballo que venía coronado con un huevo, estaba caliente y la hojaldre bastante crujiente. También pedimos las croquetas de yuca con huevo revuelto, eran cremosas y tenían buen sabor.


