Quedé gratamente impresionada en mi primera visita con la comida, el servicio y el lugar. Nos asignaron un reservado con vista al área de la piscina perfecto para 9 amigas con muchas anécdotas por compartir. Yo ordené pulpo a la parilla (de los mejores), un rico móctel y una deliciosa torta vasca de postre. Los otros platos pasta, risotto, cocteles y postres recibieron muy buenos comentarios. Una amable atención para cada una de las dos cumpleañeras presentes, sin prisas, muy bien atendidas, con amplio estacionamiento, una experiencia que vale repetir.
