Pedí de entrada una pizza frita. Me llamó la atención porque nunca había escuchado de ese plato en ningún lugar. Tenía la textura de un wanton pero me llamó la atención que con la salsa y el queso su sabor destacó. Simplemente me encantó. La chica que nos atendió super amable. Lo único es que fui en día soleado y las ventanas le falta un protector más eficiente para evitar la luz tan fuerte. Yo sufro de la vista y esto es importante para mi. Por lo demás, el ambiente es acogedor.



