Tenía antojo de una buena burger y esta vez pedí la Putin. Siempre soy team Flaca Sexy, pero quise probar algo diferente. La verdad, la sentí demasiado cargada y no se alcanzaban a distinguir bien los sabores que prometía… No me encantó. Eso sí, las hamburguesas que pidieron mis amigos en la mesa estaban brutales, todos quedaron felices. Punto extra para la salsa de ajo: ¡buenísima!

