Visitamos La Yaya y quedamos encantados. Pedí una empanada de cazón que estaba muy rica, con buen sabor y masa en su punto. Pero la verdadera estrella fue la empanada de carne mechada con queso amarillo que pidió mi esposo… ¡de otro nivel! Jugosa, sabrosa, perfecta combinación. Y para completar la experiencia, unas maltas súper frías como en Venezuela. ¡Un pedacito de casa en cada bocado! Felicitaciones al equipo, seguro volvemos. 🙌🇻🇪
