fuimos 9 personas a cenar y escuchar jazz el sabado en la noche. es un lugar abierto sin aire acondicionado, pero con ventiladores y estaba bastante fresco el jazz estuvo fabuloso.. solo el volumen algo fuerte.. era dificil hablar con nuestro grupo pedimos queso derretido (ok), dip de alcachofa (mas o menos), plato de quesos (ok), pizza margarita (buena) probablemente volveremos por la música
