Pésima experiencia alrededor de la 130pm cuando un mesero le indica a mi y mi acompañante donde sentarnos de manera despectiva, que era una mesa en todo el paso, habiendo otras mesas disponible y el restaurante vacío. Vamos a ordenar y resulta que lo atienden a uno de menos por llegar con oferta simple cuando es un medio para promocionarse. Pedimos entrada de plátano, sushi y un poke, la comida bastante simple en comparación a otras ocasiones, sólo la entrada estaba algo mejor. Al final el mesero, blanco de barba y cabello negro, fue bastante grosero porque no se ganó su propina como si eso fuera obligatorio. Primera vez de mi acompañante y quedó sin ganas de comer ni volver. Fue decepcionante y no los vuelvo a recomendar.
