Un restaurante reconocido en Panamá pero muy sobrevalorado. El servicio es malo, hay que esperar bastante para que te atiendan para después traer lo que pediste en orden inverso, con el agua y la bebida después de la comida. Los precios muy altos, anuncian un menú del día a casi $20, cuando es comida corriente, nada especial, y te lo bajan a $14 como para que no pidas descuento de jubilado. Un sancocho en $7 y picó, muy caro y ni siquiera traía arroz blanco. No creo que regrese.
