Bacchu te sorprende, la pasta es 10/10, todo fresco, las porciones de un excelente tamaño y sobretodo delicioso, platillos que te invitan a regresar, en mi caso pedí unos spaghetti a la Matricciana, el sabor, la intensidad y la textura del pulpo A OTRO NIVEL, si lo tuyo son los cócteles, entonces también te irá bien aquí, variedad y buen precio. La atención es muy buena también, cordiales, muy atentos, siempre pendientes de sus comensales. El ambiente de este restaurante cambia a lo largo del día, de acogedor durante el servicio diurno y definitivamente más íntimo a medida que oscurece, excelente para una escapada con tu pareja. Vale la pena ir.


