la comisa es muy rica y esmerada en su preparación, el café espectacular pero el servicio hace que no quieras volver, un domingo una mesa de 9 personas y se volvieron un wacho, no sacaron los platos a tiempo, hubo órdenes que no salieron, descuidaban la mesa, tuvimos que levantarnos para que nos atendieran y el restaurante no estaba a reventar, por los precios que tiene la carta deberían esperarse más, de una cuenta de casi $200 perdieron $20 de propina y lo lamento mucho por que la cocina se lo merecía, pero el servicio fue fatal!

