El ambiente de ACHA es agradable. Comenzamos nuestra velada con una copa de vino blanco, la cual acompañamos con pan y mantequilla; y una picada que incluía pulpo, calamares, arañitas y unas bolitas de queso. Personalmente no los probé por mi alergia; pero la cara del resto de los comensales de la mesa me indicaron su satisfacción. Este es un restaurante que tiene mucho de español. Así que no esperábamos que pudieran tener patacones. Al solicitarlo al mesero mesero, él dijo que usualmente no tienen; pero que preguntaría. Cada quien ordenó según su gusto. La especialidad de este restaurante es el marisco. Por tanto, hubo desfiles de langostinos y otros frutos del mar, los cuales gustaron mucho a los presentes. Yo pedí carne y fue normal. Lo que sí estuvo muy bueno fue el puré de papa que sirvieron de acompañante. Y los patacones fueron lo mejor de mi noche. Pasamos a los postres y pedimos arroz con leche y carajillo. Nos agradó estar en este
