Fuimos a celebrar San Valentin, no conocíamos esta ubicación. Nos encantó lo espaciosa que es y su decoración colorida y con mucha madera. Tienen un mural/cuadro al fondo de la barra hermoso. La atención estuvo excelente y la comida espectacular, pedimos de entrada Siumaes y rollitos de primavera. De plato fuerte ordenamos Char Siu con arroz de jazmín y unas brochetas de cerdo.



