Fuimos a desayunar en sábado. El ambiente super agradable, la decoración divina. Cuentan con una terraza al aire libre y un indoors con a/c. Pedimos: cappuccino con amareto, chocolate caliente, jugo de maracuya. Un french toast breakfast, un blueberry croque madame y un waffle breakfast. Todo delicioso, muy buena atención y el anfitrión Michael recibiendo y conversando con los clientes. 100% recomendado. Tiene parking gratuito.




