Fui con mi esposo y unos amigos a cenar. Desde el recibimiento, la atención. fue muy esmerada. Nuestro mesero Jairo estuvo pendiente en todo momento. Decidimos pedir platos para compartir: anticucho limeño, camarones a la parmesana y el piqueo especial de mariscos. Las porciones son muy generosas. Los camarones a la parmesana no me encantaron pues tenían demasiado queso parmesano y no estaba totalmente derretido sino muy desmoronado; sin embargo los camarones estaban buenos. El piqueo da muy bien para compartir entre cuatro personas. y estaba muy rico y los mariscos se sentían frescos. Por el precio y la calidad es un lugar recomendable.

