Me gusta como ha evolucionado para bien este restaurante y ha podido mantener lo autóctono de sus raíces caribeñas a un nivel elevado. La atención ha mejorado, solo les falta un poquito más de conversación en inglés para que puedan atender al público extranjero de mejor manera. Pero los chicos se esmeran en dar una buena atención. Las torrejitas de bacalao son infaltables como entrada. Aunque el precio también ha aumentado, creo que si pusieran 4 en vez de 3 x el mismo precio que tiene actualmente los comensales percibirían un mejor costo/beneficio y seria mucho mejor para compartir en pareja o en una mesa de cuatro. Los Patti deliciosos, la masa crujiente, pero igualmente algo exagerado el costo por el tamaño. Los platos fuertes todos muy bien ejecutados con un balance adecuado de picante, que es lo que le da el toque caribeño. Los camarones al curry muy ricos y con arroz de disfruta mejor la salsa. El One Pot, no podia faltar y estuvo muy bueno también. En resumen es un muy buen lugar para cenar algo con diferente sabor y pasar un buen momento.

