Fuimos 3 personas a cenar. El ambiente muy agradable. El servicio bastante amable. De la comida tengo que decir que es muy normal, nada del otro mundo. Pedí un carpaccio de res, sin ninguna novedad y una pasta al limón con piñones y la misma estaba grumosa le faltaba el caldo de la misma pasta para que quedara suelta. El ambiente lo hace todo hay que ir sin expectativas de la comida porque en realidad no es su fuerte . El precio de la botella de whisky muy bien 80$
