Como soy alérgico a los camarones, al principio pensé que no sería la mejor idea visitar un restaurante conocido por sus mariscos. Sin embargo, desde el momento en que llegué, el personal se aseguró de preguntarme si tenía alguna alergia y me ofrecieron excelentes recomendaciones. La atención fue impecable, la comida deliciosa y el ambiente encantador. ¡Sin duda, una experiencia excepcional que superó todas mis expectativas!. muy recomendado!!!




