De los pocos restaurantes que han sobrevivido el paso del tiempo. Amplio y bien iluminado, siempre está lleno y a cualquier hora porque está abierto 24/7. Varios platos son muy muy ricos, como por ejemplo el filete de pollo al carbón. Los vegetales salteasos y los patacones son muy buenos acompañamientos. El servicio es bueno; aunque a veces demora un poco. Para mí es una de esas "viejas confiables" entre los mejores 10 de la ciudad.

