El mejor restaurante español de Panamá. Exploramos con una empanada gallega del día hecha de ternera que estaba muy rica, y un potaje especial del día que se asemejaba a un cocido que estaba delicioso. La corvina con salsa de manchego y gambas estuvo espectacular, y el chateaubriand con meloso estuvo para comerse el plato. Sobresalió el steak tartar (poquísimos lugares lo sirven en Panamá) que te lo preparan en la mesa. Muy rico. Experimentamos con filloas gallegas para el postre y no nos defraudó. Muy parecidas a las de Galicia. La crema catalana muy rica y en su punto. El servicio muy especial como siempre. Larga vida a este rincón de España en Panamá.
