Fuimos dos parejas a cenar ayer viernes que llovía a cántaros. Buena atención desde la llegada con paraguas y asistentes prestos a facilitar el. Acceso en medio del diluvio. Las entradas exquisitas y el Pollo a la Marroquí delicioso. Postres exquisitos también. Excelente servicio, inigualable ambiente, un verdadero Ícono gastronómico de la ciudad de Panamá.
