El lugar es pequeño pero muy acogedor y la atención es buenísima. Incluso nos habilitaron una mesa reservada porque no queríamos sentarnos cerca de la puerta. La verdad 10/10. La comida es buena, las alitas Salted Caramel están deliciosas tanto que pedimos una 2da ronda. Los Sliders deliciosos también. Quiero volver muchas veces! Buena variedad de cervezas y tragos complementan este buen menu.



