Fuimos con amigos a disfrutar de un almuerzo y ha sido un deguste de paladar delicioso. Probando las entradas como las croquetas de jamón serrano y de pulpo que son para delirar, y probando el arroz negro con pulpo y la entraña, una exquisitez total. Ni hablar de la Tarta Vazca que fue la cereza del pastel, todo delicioso, excelente ambiente, muy serviciales, atendidos por el Señor Jorge quien fue muy paciente con mi bebé y toda la mesa. Sin duda volveríamos a ir.para alguna ocasión especial.


