Esta vez fui con mi mascota. Fue agradable poder tenerlo adentro del local y él estaba tranquilo. Me gustó que no estuvimos expuestos a las inclemencias del tiempo, ruidos externos y personas pasando, que es lo que se vive en las terrazas de muchos restaurantes que dicen que son petfriendly. Las pizzas estaban muy ricas y me encanta que puedes dividirlas en dos sabores.


