La música es muy buena, el lugar es acogedor y pero quizas un poco pequeño. Vine por unos dulces estilo cinnamon roll pero no habian. Probe unos Danish de queso crema-maracuya rico y uno de queso crema-bacon. Un chico me indicó pedir en caja para un número, pero en caja el personal es un tanto indiferente, no explican el menú muy bien y parecen mas interesados en conversar entre ellos. La experiencia no es perfecta, sólo por no tener algo mas de entusiasmo explicar lo que puedes pedir. Cabe destacar que solo vender pizzas si buscas algo salado.
