Comida: No había guacamole. Los platillos venían sin suficiente limón para acompañar, las salsas casi no pican. El queso fundido con chorizo y los tacos de suadero estaban ok. Servicio: Hubo que pedir que nos dieran servilletas, las salsas las tuvimos que pedir dos veces. Muy confundidos con la orden, nos atendían muy lento a pesar de solo tener dos mesas ocupadas. Ambiente: El baño olía horribleeeeeee a orines, no había papel además. Increíble que no pusieran atención en eso cuando casi no había nadie. Tienen a un perrito que no molesta y es muy bonito, pero a veces pueden ser un poco molestos sus ladridos



