Es segunda vez que acudo y ni siquiera nos atienden para darnos una mesa. Simple y sencillamente salen a la entrada, escriben cosas en sus pantallas y ni nos voltean a ver. Si no tienen mesa, por cortesía, nos deberían de al menos voltear a ver y decirnos algo. Incluso a los que salían a escribir en sus pantallas, les decíamos que si tenían mesa y ni nos volteaban a ver, es como si habláramos con la pared. Que lástima, la comida es buena, pero el servicio da mucho que pedir cuando están llenos. Si no les es suficiente el personal, deberían de contratar más o al menos planificar mejor los turnos, sobretodo si es fin de mes y cerca de la quincena.
