Este lugar ya no es ni la sombra de lo que fue. La atención es pésima. Fuimos un grupo del trabajo de más o menos 12 personad y todo fue desastroso. Las entradas tardaban una barbaridad e incluso a algunos les trajeron primero el plato fuerte y luego las entradas. Traían platos equivocados y a algunos les trajeron los platos cuando ya otros estaban casi terminando de comer. Fue todo un desastre y encima las meseras groseras. No es la primera vez que paso por algo como esto en este restaurante, principalmente en la sucursal de Amador. No lo recomiendo para nada
