Decidí reservar para ir a cenar un viernes por la noche y aprovechar los juegos de la Copa América mientras comíamos asado, sin embargo la atención de las meseras fue realmente incomoda. Prácticamente no habíamos terminado y nos recogían los platos cada momento. Esta sensación de incomodidad provocó que nos fuéramos de una vez. Quería tomarme un par de cocteles que era no fue posible arruinaron mi viernes las meseras. No creo que vuelva ir ni mucho a recomendar y al solicitar la reserva con la aplicación vi caras desde que llegamos hasta que nos fuimos.
